Ya no quedan muertes por soñar
Las garras frías del olvido
Se distienden del gélido abrazo
Ya no quedan profecías
Por cumplir
El paraje es desolador
O simplemente desconocido
El camino es largo
Y agotador
Ya no quedan más muertes
Que nos persiguen
Detrás van quedando las nubes tormentosas
Delante, el resplandor de un nuevo día
Ya no quedan pesadillas
En la noche oscura.
Sólo el canto de los grillos
No más muertes en vano
No más muertos con sus cadenas
Atando nuestros sueños
Y embarrando nuestros pies
Un nuevo día puja por salir
No te enriedes en viejas sábanas
Nadie te persigue hoy
El silencio puede asustarnos
Pero puede ser un buen cambio
Pero puede ser un buen cambio
Ya no quedan más muertes por soñar